Qué es la PIPAC y cómo ayuda en el cáncer de ovario
Te explicamos el procedimiento que permite aplicar la quimioterapia en forma de espray, su uso en oncología y sus ventajas
¿Te imaginas que un tratamiento pudiera "rociar" el tumor desde dentro del abdomen para hacerlo más vulnerable? La técnica PIPAC es una realidad que ya se está aplicando en algunos hospitales para tratar cánceres de ovario no operables.
Esta innovación abre una puerta en casos complejos, especialmente cuando la enfermedad ha avanzado más de lo esperado. Los doctores Juan José Torrent Correa y François Quenet, especialistas en la unidad de cirugía oncológica del Hospital El Pilar
, explican que la técnica PIPAC es capaz de reducir la masa tumoral convirtiendo los tumores irresecables (que no se pueden extraer mediante cirugía) en resecables.
En este artículo te hablamos de esta quimioterapia en forma de aerosol, sus ventajas frente a los tratamientos más convencionales, y en qué casos se recomienda.
Cuando el cáncer de ovario se extiende al peritoneo
Este tumor ginecológico es uno de los más difíciles de detectar de forma precoz. De hecho, en muchos casos se diagnostica cuando ya se ha extendido por la cavidad abdominal.
Aquí es donde hablamos de la carcinomatosis peritoneal, una situación en la que aparecen múltiples implantes tumorales en el peritoneo. Esto puede manifestarse como tumor primario o como resultado de la metástasis de cánceres urinarios, digestivos o ginecológicos. Precisamente, en el cáncer ovario, hasta el 75% de las pacientes pueden desarrollarla durante la evolución de la enfermedad.
El problema es que los tratamientos habituales, como la quimioterapia intravenosa, no siempre llegan bien a esta zona. La principal razón es que el peritoneo, además de ser muy extenso, tiene poca vascularización, lo que dificulta que los fármacos actúen con eficacia.
Tratamiento de quimioterapia PIPAC para el cáncer
La PIPAC (quimioterapia intraperitoneal con aerosoles presurizados) es una técnica quirúrgica que busca mejorar la forma en la que el tratamiento llega al tumor.
En lugar de administrar la quimioterapia de forma líquida o intravenosa, se introduce en el abdomen como un aerosol presurizado mediante laparoscopia, que es una cirugía mínimamente invasiva. Esto permite que el medicamento se distribuya de forma más uniforme y penetre mejor en los nódulos tumorales.

Cómo se realiza la técnica PIPAC en oncología médica
Esta técnica laparoscópica es mínimamente invasiva y consiste en introducir la medicación en la cavidad del abdomen en forma vaporizada.
Primero, se observa el estado del abdomen y se evalúa la extensión del tumor.
Después, con ayuda de un inyector y una cánula, se nebulizan los fármacos quimioterápicos en forma de aerosol. La presión generada dentro del abdomen facilita que el tratamiento llegue mejor a los tejidos afectados.
Además, cada intervención permite tomar biopsias, lo que ayuda a monitorizar la evolución del cáncer con mayor precisión que las pruebas de imagen convencionales como el TAC.
¿En qué se diferencia de otras quimioterapias para el cáncer de ovario?
Hasta ahora, una de las alternativas era la quimioterapia intraperitoneal líquida o la conocida HIPEC, que combina cirugía con quimioterapia caliente dentro del abdomen.
Aunque ambas opciones han supuesto avances, también presentan limitaciones como efectos secundarios, complicaciones o dificultades en la distribución del fármaco.
La PIPAC introduce varias mejoras clave:
- Mejor distribución del medicamento: al ser en aerosol, llega a más zonas del abdomen.
- Mayor penetración en el tumor: la presión favorece la absorción.
- Menor dosis necesaria: puede ser hasta 10 veces inferior a la que recibe el paciente con la quimioterapia en forma líquida.
- Menos efectos secundarios: reduce la toxicidad en órganos como riñón o hígado.
En cualquier caso, la incorporación de esta técnica no significa que sustituya a otros tratamientos oncológicos, sino que se suma como una herramienta más en casos seleccionados.
PIPAC en cáncer de ovario: ¿para quién está indicada?
Este tratamiento oncológico está recomendado a las pacientes con cáncer de ovario avanzado o recurrente, especialmente cuando el tumor no se puede operar. También ha resultado útil en casos resistentes a tratamientos como el cisplatino.
Eso sí, conviene tener claro que hoy por hoy es una técnica con finalidad paliativa, por lo que busca mejorar los síntomas, aumentar la calidad de vida y prolongar la supervivencia.
El doctor Torrent añade que "esta técnica amplía el abanico de herramientas para combatir el cáncer de ovario, pero el mayor impacto en cuanto a la mejora del pronóstico y la calidad de vida de los los pacientes con carcinomatosis peritoneal es que sean tratados por profesionales formados en esta patología".
La PIPAC abre una vía donde antes apenas había alternativas. Y eso, en medicina, ya es mucho. En un contexto como el cáncer de ovario avanzado, donde cada opción cuenta, disponer de nuevas estrategias puede significar una gran ventaja en cómo se vive la enfermedad.

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