¿Ya has vuelto de vacaciones y sientes que septiembre te ha atropellado? El despertador vuelve a sonar, el trabajo se acumula, los niños empiezan el colegio y cuesta dejar atrás el ritmo relajado del verano. Y sí, es una sensación mucho más habitual de lo que parece.

Lo que quizá no sepas es que buena parte de esa cuesta de septiembre tiene que ver con cómo hacemos la transición entre las vacaciones y la rutina. Precisamente, uno de los errores más frecuentes suele ser ignorar la vuelta al trabajo hasta el último domingo, cuando no queda más remedio que hacerlo todo de golpe.

La buena noticia es que no hace falta esperar a sentirse desbordado para empezar a cuidarse. Recuperar poco a poco algunas rutinas puede hacer que la vuelta resulte mucho más llevadera. ¡Te ayudamos a despedir tus vacaciones con salud!

Error 1. Esperar al último día para recuperar los horarios de sueño

Durante las vacaciones es normal acostarse más tarde y levantarse sin despertador. El problema llega cuando intentamos pasar de ese horario al de septiembre en una sola noche.

El doctor Miguel Marcos Herrero, jefe de Medicina Interna del Hospital Quirónsalud MálagaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, recomienda recuperar los horarios de forma progresiva. Lo ideal es empezar unos días antes a acostarse y levantarse un poco antes cada día para que el organismo tenga tiempo de adaptarse.

Otros dos hábitos sencillos que pueden ayudarte a cuidar la calidad del sueño son intentar dormir entre siete y ocho horas y procurar cenar ligero unas dos horas antes de acostarte.

Error 2. Mantener los horarios de vacaciones hasta septiembre

En verano es lógico que relajemos las horas de comer, cenar o acostarnos. Las vacaciones están precisamente para olvidarse un poco del reloj. Pero si mantenemos ese ritmo hasta el mismo día en que volvemos al trabajo o al colegio, la adaptación suele hacerse bastante más cuesta arriba.

La clave está en recuperar cierta regularidad poco a poco. Nuestro cuerpo lo agradecerá.

El doctor recomienda "una adaptación progresiva en esta vuelta, centrada en buenos hábitos de alimentación, de descanso, de ejercicio físico o controles médicos". No se trata de volver de golpe a la rutina, sino de acercarse a ella de forma gradual.

Patricia Alos Villanueva, especialista en Psicología Clínica del Hospital Quirónsalud HuelvaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, también aconseja hacer una transición suave de las vacaciones al trabajo. Y, si hay niños en casa, recuperar unos días antes los horarios habituales facilitará mucho su adaptación al nuevo curso.

Error 3. No recuperar una dieta saludable después del verano

Helados, aperitivos, cenas que empiezan a las diez de la noche o ese "hoy pedimos otra ración"... Todo eso forma parte del verano y no pasa nada.

Pero, cuando las vacaciones están llegando a su fin, sí conviene volver poco a poco a una alimentación más equilibrada.

El médico internista recuerda que es el momento de recuperar el protagonismo de las frutas, las verduras, los cereales y otros alimentos que forman parte de una dieta completa, dejando atrás progresivamente los excesos propios de las vacaciones.

No hace falta empezar septiembre con una dieta détox para intentar compensar todos los caprichos de verano en tres días. Lo importante es ir recuperando los buenos hábitos alimentarios.

Error 4. No retomar el ejercicio de forma progresiva

Quizá este verano has caminado más que nunca. O quizá la tumbona ha ganado claramente la partida. En cualquiera de los dos casos, septiembre es un buen momento para volver a moverse.

El deporte no solo ayuda a recuperar la forma física, también es una herramienta muy útil contra la depresión postvacacional. Además, mejora el estado de ánimo, favorece las relaciones sociales y fortalece el sistema inmunitario.

Eso sí, el doctor insiste de nuevo en reincorporarse al ejercicio de forma progresiva y adaptada a la condición física de cada persona. Un paseo diario, volver a caminar o combinar ejercicios de fuerza con actividad cardiovascular ya suponen un excelente comienzo.

Además, empezar una actividad nueva en septiembre puede ser una buena forma de hacer más llevadera la vuelta a la rutina.

Error 5. Pensar solo en el trabajo al final de las vacaciones

Apurar las vacaciones: un error antes de volver al trabajoApurar las vacaciones: un error antes de volver al trabajo

La vuelta a la rutina suele venir acompañada de agendas, reuniones, horarios y obligaciones. Pero a menudo olvidamos que las actividades que nos hacen sentir bien no deberían quedarse solo en las vacaciones.

Un paseo por la naturaleza, leer un rato, quedar con amigos, retomar ese hobby que habías aparcado o dedicar unos minutos a respirar con calma también deberían tener un hueco después del verano. Precisamente, el especialista anima a reservar tiempo para socializar, practicar aficiones, meditar o disfrutar del contacto con la naturaleza.

En la misma línea, la psicóloga recuerda la importancia de conservar actividades de ocio durante todo el año: "Encuentra momentos en tu día a día en los que puedas realizar actividades placenteras e intenta mantenerlas durante todo el año".

Las vacaciones terminan, pero los momentos para desconectar no deberían hacerlo. Porque septiembre también puede tener planes que merezcan la pena.

Error 6. Creer que volver cansado significa que has descansado mal

Hay personas que vuelven de vacaciones con cierta sensación de cansancio, apatía o falta de motivación. Y eso no significa necesariamente que las vacaciones no hayan servido. El cuerpo y la mente simplemente necesitan unos días para adaptarse otra vez al ritmo habitual.

La psicóloga explica que la transición entre las vacaciones y la rutina puede acompañarse de ansiedad, tristeza, cansancio o dificultad para concentrarse. Y esto puede intensificarse cuando el cambio es muy brusco.

Para hacer más llevadera la vuelta al trabajo, nuestra especialista nos aconseja centrarnos en el momento presente, dejar a un lado la queja, plantearnos pequeños objetivos y poner el foco también en los aspectos positivos de la vuelta.

En el caso de los niños, también es fundamental recuperar unos días antes los horarios habituales y empezar a hablar del reencuentro con sus amigos para facilitar el inicio del nuevo curso.

Las vacaciones están para disfrutarlas hasta el último día. Pero eso no significa dejar la vuelta a la rutina para el último momento. Igual que preparamos una maleta antes de viajar, nuestro cuerpo también agradece preparar el regreso. Recuperar poco a poco el sueño, la alimentación, el ejercicio o los horarios hará que septiembre resulte mucho más llevadero. Porque apurar el verano está muy bien. Lo que no suele salir tan bien es querer que el lunes nuestro organismo vuelva a funcionar al cien por cien sin darle tiempo para adaptarse.

Orientador de salud personal

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