La preocupación por el tamaño del pene acompaña a muchos hombres a lo largo de su vida. A veces aparece en la adolescencia; otras, años después, cuando la sensación es que ha perdido longitud o apenas sobresale. Lo habitual es pensar que se trata de una cuestión de tamaño. Sin embargo, no siempre es así.

Existe una afección poco conocida, llamada pene enterrado o pene oculto, en la que el miembro masculino queda parcial o totalmente cubierto por la piel o por los tejidos que lo rodean. Aunque puede dar la impresión de que es más pequeño, en la mayoría de los casos su longitud entra dentro de las medidas normales.

El doctor Francois Peinado Ibarra, jefe de Urología del Hospital Universitario Ruber Juan BravoEste enlace se abrirá en una ventana nueva, explica que puede aparecer desde el nacimiento o desarrollarse en la edad adulta y que, más allá del aspecto físico, también puede afectar a nivel psicológico.

En este artículo te contamos cómo reconocerlo y por qué conviene diferenciarlo de otros trastornos muy comunes, como el micropene.

Cuando el pene parece más pequeño de lo que realmente es

Uno de los motivos por los que el pene oculto o enterrado genera tanta preocupación es porque suele confundirse con un problema de tamaño. Muchos hombres consultan porque sienten que es demasiado corto o que ha disminuido con los años.

Sin embargo, la realidad es diferente. En los casos de pene enterrado, el órgano suele tener unas dimensiones normales, pero permanece parcialmente oculto bajo la piel del abdomen, el escroto o los muslos.

Como explica el doctor, aunque el pene escondido puede tener un tamaño normal, no sobresale totalmente del cuerpo, lo que crea esa percepción de acortamiento.

Además, se trata de una afección que no siempre está presente desde el nacimiento. Aunque puede tener un origen congénito, también puede desarrollarse a lo largo de la vida.

La parte positiva es que existen opciones eficaces para corregir este problema. En muchos casos, la combinación de pérdida de peso y tratamiento quirúrgico permite mejorarlo.

Síntomas del pene enterrado

A simple vista podría parecer una cuestión estética, pero sus consecuencias van mucho más allá, ya que puede afectar a la vida sexual, a la higiene y al bienestar emocional.

Una de las señales más reconocibles es la dificultad para mantener relaciones sexuales. Cuando parte del pene permanece oculta, la penetración puede resultar más complicada. También puede causar dolor durante la erección, el coito o la eyaculación.

Un paciente frente al doctor en la consulta de UrologíaUn paciente frente al doctor en la consulta de Urología

Los problemas también pueden notarse al orinar. Algunos hombres tienen dificultades para hacerlo de pie, presentan goteo después de la micción o sufren infecciones urinarias repetidas.

Igualmente, la higiene diaria puede convertirse en un reto. Al quedar oculto, resulta más difícil limpiar correctamente la zona, lo que puede dar lugar a infecciones cutáneas, inflamación o incluso cicatrices.

Además, en los casos más graves, la inflamación crónica asociada al atrapamiento de orina puede aumentar el riesgo de desarrollar determinadas lesiones, incluido el cáncer de pene.

Pero quizá una de las consecuencias menos visibles sea la emocional. La vergüenza, la preocupación por la imagen corporal o el miedo a las relaciones íntimas pueden afectar de forma importante a la autoestima y al bienestar psicológico.

El doctor señala que una persona con pene enterrado puede experimentar alguna o varias de estas complicaciones, según la gravedad del caso.

Por qué algunos hombres tienen el pene enterrado o escondido

Existen varias causas que pueden hacer que el pene no sobresalga con normalidad.

El exceso de grasa en la zona púbica y abdominal

Cuando se acumula grasa alrededor del pubis o en la parte inferior del abdomen, el pene puede quedar parcialmente cubierto. Por este motivo, algunos hombres tienen la sensación de que su pene ha encogido, cuando, en realidad, lo que ha cambiado es la cantidad de tejido que lo rodea.

La retención de líquidos en los genitales

La acumulación de líquido linfático alrededor del escroto puede provocar una inflamación importante. Cuando esto ocurre, el pene puede quedar prácticamente oculto.

Liquen escleroso y otras enfermedades de la piel

Determinadas patologías dermatológicas pueden alterar el aspecto del miembro masculino. Una de las más conocidas es el liquen escleroso, una enfermedad que suele manifestarse con manchas blancas, picor, irritación e inflamación en la zona genital. Con el tiempo puede producir cicatrices y fimosis, lo que contribuye al enterramiento del pene.

Otra enfermedad relacionada es la hidradenitis supurativa. El doctor explica que esta patología provoca la aparición de bultos en zonas como las axilas o la ingle, y, en algunos casos, puede ocasionar cambios importantes en los tejidos genitales.

Alteraciones anatómicas desde el nacimiento

El pene enterrado también puede diagnosticarse en niños. En estos casos, suele deberse a que los ligamentos o tejidos que unen el pene al cuerpo están débiles, lo que hace que permanezca retraído.

¿Puede aparecer después de una circuncisión?

, también puede ocurrir. Esto sucede cuando la cantidad de piel eliminada o conservada del prepucio no es la adecuada.

Cuando aparece en la infancia, el pronóstico suele ser favorable. Tal como indica el especialista, "las investigaciones sugieren que en recién nacidos no es permanente y suele resolverse por sí solo a medida que los bebés crecen".

Pene enterrado y micropene: dos problemas diferentes

Muchas consultas en Urología llegan por la misma duda: ¿se trata de un pene pequeño o de un pene enterrado?

Pues bien, el micropene es una condición médica poco frecuente que se diagnostica cuando la longitud máxima del pene estirado o en erección es inferior a 7,5 centímetros.

En cambio, en el pene enterrado la longitud suele estar dentro de los valores normales. Lo que ocurre es que gran parte del órgano no es visible porque permanece oculto bajo la piel.

Por eso, compararse con otras personas o buscar respuestas en internet rara vez ayuda. La valoración de un especialista en Urología sigue siendo la forma más fiable de saber qué ocurre realmente.

Cómo se diagnostica el pene oculto

Normalmente, el diagnóstico requiere solo una exploración física en la consulta de Urología. Así se puede diferenciar el pene enterrado de otras situaciones, como el micropene, la fimosis o determinadas enfermedades dermatológicas que afectan a la zona genital.

"Es importante que lo confirme un médico de atención primaria o un urólogo", recuerda el doctor Peinado.

Tratamiento del pene enterrado

Afortunadamente, esta afección se puede tratar. En los niños pequeños, la situación suele mejorar con el crecimiento. Y cuando existe obesidad o sobrepeso, la pérdida de peso puede ayudar a recuperar parte de la longitud visible del pene.

Sin embargo, en muchos adultos la solución pasa por el quirófano. "El pene enterrado puede tratarse mediante cirugía y puede mejorar con la pérdida de peso", confirma el doctor.

Hay que tener en cuenta que las técnicas empleadas varían según cada caso e incluyen procedimientos para eliminar grasa en zonas como el abdomen o por encima del pubis, corregir el exceso de piel, reconstruir tejidos dañados o reforzar los ligamentos que sostienen el pene.

Asimismo, el apoyo psicológico puede convertirse en un complemento muy valioso del tratamiento médico cuando el problema ha afectado a la autoestima.

El pene enterrado puede tener un impacto muy significativo en la confianza, en la imagen y en las relaciones. Por eso, conviene no dejar pasar el tiempo y acudir al especialista para conocer la causa real.

Orientador de salud personal

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