Si alguna vez has visto series como The Good Doctor o Anatomía de Grey, seguro que recuerdas esas escenas en el quirófano donde el paciente está despierto mientras los médicos trabajan en su cerebro. Parece ficción, pero no lo es tanto.

La estimulación cerebral profunda en Parkinson es una técnica que está cambiando la vida de muchas personas. Tras la intervención, pueden volver a hacer actividades cotidianas como peinarse o comer sin ayuda de nadie.

En este artículo nos adentramos en esta cirugía del cerebro, usos, resultados y otras curiosidades.

Estimulación cerebral profunda: un ‘marcapasos’ para el cerebro

Esta técnica de Neurocirugía consiste en implantar uno o dos electrodos en zonas específicas del cerebro. Estos electrodos se conectan a un pequeño dispositivo, similar a un ‘marcapasos’, que envía impulsos eléctricos para regular la actividad neuronal. Dicho de forma sencilla: ayuda a que el cerebro vuelva a funcionar de manera más equilibrada.

La doctora Mónica Lara Almunia, especialista en Neurocirugía del Hospital Universitario Rey Juan Carlos, explica que "se trata de un ‘marcapasos’ para el cerebro que, si bien no cura la enfermedad, sí permite mejorar el funcionamiento del sistema nervioso del paciente". Y añade un dato clave que ayuda a entender su impacto: "En casos como el Parkinson, puede situar al paciente en un estado clínico similar al de hace diez años".

Cómo actúa en pacientes con Parkinson

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta principalmente al movimiento. Los síntomas más conocidos, temblores, rigidez o lentitud, limitan mucho la vida diaria. Aquí es donde entra en juego esta técnica.

Pues bien, la estimulación cerebral profunda actúa directamente sobre las áreas del cerebro como el tronco cerebral, que es responsable de la coordinación de funciones vitales del cuerpo. Esto consigue mejorar los síntomas de ciertas enfermedades neurológicas como el Parkinson.

Otra clara ventaja es que permite disminuir la toma de fármacos, algo especialmente relevante cuando aparecen efectos secundarios.

Resultados del ‘marcapasos’ cerebral

Los estudios clínicos hablan de mejorías de los síntomas en el 80% de pacientes, incluso del 100% en algunos casos puntuales. Pero ¿cómo se traduce esto en la vida real?

Los pacientes con Parkinson intervenidos pueden volver a peinarse sin ayuda, comer con normalidad o beber. La propia doctora destaca: "Esto supone una enorme recuperación de la calidad de vida".

Cómo se realiza esta cirugía en personas con Parkinson o temblor esencial

Uno de los aspectos más llamativos es que la persona puede permanecer despierta durante parte de la intervención. Y es que de esta forma los cirujanos pueden comprobar en tiempo real ciertas acciones que le piden realizar durante el procedimiento como mover una mano o responder preguntas.

Hay que tener en cuenta que este tipo de operaciones requiere la participación de varios servicios médicos como Neurología, Neurocirugía, Neurofisiología y Anestesiología y Reanimación.

Infografía cómo se realiza la estimulación cerebralInfografía cómo se realiza la estimulación cerebral

Qué enfermedades trata la estimulación cerebral profunda

No solo se puede utilizar en el Parkinson, sino también en otras patologías neurológicas como el temblor esencial, las cefaleas o la distonía, e incluso en algunos casos de trastorno obsesivo compulsivo.

Lamentablemente, no todos son candidatos ideales a esta técnica. En general, se recomienda a personas de menos de 70 años con estas características:

  • Enfermedad avanzada
  • Mala respuesta a la medicación
  • Efectos secundarios importantes
  • Evaluación neuropsicológica favorable

La nueva generación: estimulación cerebral adaptativa

La tecnología no se detiene, y esta técnica ha dado un paso más. La estimulación cerebral profunda adaptativa incorpora la capacidad de ajustarse en tiempo real. Esto significa que el sistema registra la actividad cerebral de forma continua y ajusta de manera automática la estimulación según las necesidades de cada persona.

En comparación con el sistema convencional, este modelo es mucho más personalizado.

La estimulación cerebral profunda no termina en el quirófano. Después de la intervención, es necesario acudir a revisiones periódicas. Se trata de un tratamiento continuo, personalizado y muy controlado con resultados muy positivos.

Orientador de salud personal

Orientador de salud personal

¿Necesitas más información sobre esta prueba o tratamiento? Tengas o no seguro médico, nuestros equipo de expertos de Quirónsalud te ayudarán de forma gratuita.

Etiquetas