¿Notas sequedad, molestias o dolor en las relaciones desde la menopausia, o que tu vagina ya no tiene el mismo aspecto que antes? Aunque muchas mujeres lo viven en silencio, lo cierto es que estos síntomas son mucho más frecuentes de lo que imaginamos. Y, sobre todo, tienen solución.

Con la llegada de la menopausia, el cuerpo cambia. Igual que la piel pierde firmeza o aparecen sofocos, la zona íntima también se ve afectada por el descenso de estrógenos. El problema es que a menudo se normaliza. "Es la edad", "es lo que toca" o "después del parto es normal" son frases que todavía escuchan muchas mujeres.

Sin embargo, la salud íntima también forma parte del bienestar general y cada vez existen más opciones para recuperar confort, elasticidad y calidad de vida. Una de ellas es el láser vaginal, una tecnología mínimamente invasiva que está revolucionando el tratamiento del llamado Síndrome Genitourinario de la Menopausia (SGM).

Te contamos todo sobre el uso del láser vaginal sin tabús: mayor lubricación, rejuvenecimiento de la vagina y menos molestias típicas de la menopausia. ¿Lo conocías todo?

Síndrome Genitourinario de la Menopausia: qué es y cómo afecta a la mujer

Aunque el nombre suene técnico, sus síntomas son muy reconocibles. El SGM engloba diferentes molestias provocadas por la bajada de estrógenos durante la menopausia.

La doctora Ana Isabel Pascual Pedreño, especialista en Ginecología y Obstetricia de Clínica Quirónsalud AlcázarEste enlace se abrirá en una ventana nueva, señala que "el descenso de los niveles de estrógenos puede ocasionar alteraciones en la mucosa vaginal, pérdida de elasticidad, disminución de la flora vaginal beneficiosa o reducción del flujo sanguíneo, lo que favorece la aparición de infecciones".

Todo esto puede traducirse en síntomas como:

  • Sequedad vaginal
  • Picor o irritación
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Disminución de la libido
  • Molestias al orinar
  • Infecciones urinarias frecuentes
  • Pérdidas de orina por la noche

Aunque muchas mujeres en menopausia lo sufran en silencio, no es algo que deba asumirse como irremediable a los 45, 50 o 60.

Una mujer en la consulta de GinecologíaUna mujer en la consulta de Ginecología

La menopausia también afecta a la autoestima femenina

Esta etapa vital no solo trae cambios físicos. Muchas mujeres sienten inseguridad, pérdida de confianza o incluso miedo a mantener relaciones sexuales por las molestias, el dolor o el cambio estético de la vagina.

"A menudo estas disfunciones íntimas se ignoran y no se tratan porque se consideran una consecuencia inevitable del parto o la menopausia", señala la doctora. "Sin embargo, pueden tener consecuencias físicas y psicológicas importantes y afectar a la calidad de vida y a la relación de pareja".

Es importante hablar de salud íntima sin tabús. Igual que cuidamos el corazón, los huesos o la piel, también merece atención una parte del cuerpo que influye en el bienestar diario.

Láser vaginal para la atrofia y la sequedad: cómo funciona

Este tipo de cirugía íntima busca regenerar la mucosa de la vagina y estimular de forma natural la producción de colágeno y elastina. En definitiva, la idea es ayudar a que los tejidos recuperen hidratación, elasticidad y grosor.

Para ello, se utiliza un dispositivo parecido al espéculo empleado en una citología. A través de él se aplica energía térmica controlada sobre las paredes vaginales mediante pequeños impactos de láser.

Ese calentamiento superficial activa la regeneración del tejido y mejora la lubricación vaginal, la elasticidad, la vascularización y el confort íntimo. Según explica la ginecóloga, las pacientes suelen notar alivio de síntomas como la sequedad, el dolor durante las relaciones o las molestias urinarias.

Beneficios del láser ginecológico en la menopausia

Uno de los aspectos que más valoran las pacientes es que se trata de un procedimiento sencillo y poco invasivo. El tratamiento láser para el síndrome genitourinario suele realizarse en tres sesiones separadas entre 30 y 60 días. Después, se recomienda una sesión de mantenimiento anual.

Otras ventajas del uso del láser íntimo en mujeres con atrofia y sequedad vaginales son:

  • Mejora la estética de la vagina
  • Recupera el bienestar íntimo
  • Se realiza en la consulta
  • No requiere ingreso
  • No deja cicatrices
  • No produce sangrado
  • Permite volver a la rutina normal de inmediato
  • No necesita anestesia o solo anestesia local

Es decir, nada que ver con las cirugías genitales femeninas tradicionales que muchas personas imaginan al escuchar términos como "rejuvenecimiento vaginal".

Para quién está recomendado

El láser vaginal puede utilizarse junto a tratamientos hormonales y no hormonales, pero también resulta útil en mujeres que no pueden recibir este tipo de terapia, por ejemplo, con cáncer de mama u otros tumores hormonodependientes.

Además, el láser íntimo en la menopausia puede ser una alternativa interesante cuando otros tratamientos no han conseguido mejorar los síntomas. Eso sí, cada caso debe valorarse de forma individual por un ginecólogo especializado.

Preguntas sobre el láser vaginal: hablamos sin tabús

Hablar de sequedad vaginal, dolor en las relaciones o cambios en la menopausia no debería dar vergüenza. Respondemos algunas de las dudas más frecuentes sobre el láser vaginal de forma clara.

¿El láser vaginal duele?

No suele ser un tratamiento doloroso. La mayoría de las mujeres describen la sensación como un ligero calor. Además, se realiza en consulta y no requiere ingreso hospitalario.

¿Sirve solo para mejorar la vida sexual?

No. Aunque muchas mujeres consultan por dolor durante las relaciones o falta de lubricación, el objetivo es mejorar la salud de los tejidos vaginales. Esto puede ayudar a reducir la sequedad, la irritación, algunas molestias urinarias e incluso determinadas pérdidas de orina leves.

¿Puede mejorar el aspecto de la vagina?

. Al estimular la producción de colágeno y elastina, el láser favorece una mejor calidad de los tejidos y puede contribuir a recuperar parte de la elasticidad y firmeza perdidas con el paso del tiempo o tras los embarazos.

¿Los resultados son permanentes?

No. Igual que ocurre con otros tratamientos destinados a combatir los efectos del envejecimiento, los beneficios necesitan mantenimiento. Por eso suele recomendarse una sesión anual para conservar los resultados obtenidos.

Me da vergüenza hablar de estos síntomas, ¿es normal?

Muchísimo más habitual de lo que imaginas. La sequedad vaginal, la atrofia, el dolor durante las relaciones o las molestias urinarias afectan a un gran número de mujeres después de la menopausia. Sin embargo, siguen siendo temas de los que cuesta hablar. Consultarlo con tu especialista en Ginecología y Obstetricia no debería ser diferente a preguntar por un dolor de espalda o por un problema de visión: la salud íntima también es salud.

Durante años, la salud sexual femenina quedó relegada a un segundo plano. Hoy sabemos que sentirse bien con el propio cuerpo no es una cuestión superficial ni estética, sino que, en realidad, influye en la autoestima, las relaciones y la calidad de vida. La menopausia no tiene por qué vivirse con resignación. Volver a sentirse cómoda y segura es posible.

Orientador de salud personal

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