¿Te notas más apagado cuando llueve y, en cambio, muy irritable cuando hace mucho calor? El clima no solo condiciona la ropa que te vas a poner para salir a la calle, también influye en tu cerebro y en cómo te sientes.

En un contexto de cambio climático, donde los episodios extremos son cada vez más frecuentes, entender esta relación es importante para el cuidado del bienestar emocional. ¿Sabías que el frío, el calor y la lluvia pueden alterar tu estado de ánimo? Te explicamos por qué ocurre.

Días grises y salud mental: menos energía y más sueño

Después de varios días seguidos de lluvia, es normal que nos cueste todo un poco más de lo habitual. De hecho, el 60% de la población se siente más triste, cansada y desmotivada en estos periodos lluviosos.

La explicación está en tu cerebro. Clara Anaya Martín, especialista en Psicología Clínica del Hospital Quirónsalud CórdobaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, explica que la falta de luz reduce la producción de serotonina, lo que afecta directamente al estado de ánimo. Además, aumenta la melatonina, haciendo que tengas más sueño y menos energía.

A esto se suma que preferimos quedarnos en casa los días de lluvia, nos movemos menos y no nos relacionamos con tantas personas. Y esto tiene un impacto a nivel emocional, aunque no se note de inmediato.

Olas de calor: apatía, cansancio y falta de concentración

Ahora cambiamos de escenario. Llega una ola de calor y, de repente, estás más irritable, te cuesta concentrarte o incluso dormir. Tampoco es casualidad.

Cómo influye el cambio climático en el estado de ánimoCómo influye el cambio climático en el estado de ánimo

El doctor Ernesto Orozco Sevilla, especialista en Neurología y Neurofisiología Clínica del Hospital Quirónsalud Campo de GibraltarEste enlace se abrirá en una ventana nueva, explica que las altas temperaturas ralentizan la actividad de las células del sistema nervioso central. Así que tu cerebro funciona, pero más lento.

Cuando el termómetro se dispara, los efectos son aún más claros:

  • A partir de 38,8 ºC pueden aparecer problemas de memoria y razonamiento.
  • Por encima de 40 ºC, incluso pueden producirse cambios en las neuronas.

Y no hablamos solo de casos extremos. El calor también actúa sobre el hipotálamo, una zona clave del cerebro que regula el estado de ánimo, el sueño y la atención. Así que no es extraño que los días de mucho calor te sientas cansado, irritable, con sueño y dificultad para concentrarte.

Ansiedad y miedo por las catástrofes naturales

El problema no es solo el frío o el calor, sino la frecuencia e intensidad con la que ocurren. El cambio climático está haciendo que vivamos fenómenos extremos más frecuentes, olas de calor más intensas o lluvias que torrenciales pueden influir en la salud mental.

Estas situaciones de emergencia climática pueden generar ansiedad, estrés, insomnio o sensación de incertidumbre, incluso en personas que no están directamente afectadas. La doctora Rocío Roses Gómez, especialista en Psiquiatría del Hospital Universitari Sagrat CorEste enlace se abrirá en una ventana nueva y del Centre Mèdic l'Eixample Sagrat CorEste enlace se abrirá en una ventana nueva, lo deja claro: "Son reacciones normales ante situaciones muy duras".

Cuando el cuerpo y la mente se desajustan

Hay que tener en cuenta algo interesante que ocurre: el clima altera tu rutina… y eso termina afectando a tu equilibrio emocional. Con lluvia, tiendes al aislamiento. Con calor extremo, al agotamiento. En ambos casos, dormimos peor, nos movemos menos y cambian nuestros hábitos.

Por ejemplo, las noches de calor extremo dificultan el descanso. La doctora Irene Rubio Bollinger, responsable de la Unidad del Sueño y especialista en Neurofisiología Clínica del Hospital Quirónsalud SurEste enlace se abrirá en una ventana nueva, señala que no dormir bien afecta negativamente al estado de ánimo, al rendimiento diario y a la energía.

En definitiva, se produce un efecto dominó, duermes mal, estás más irritable, te concentras peor y te sientes peor.

Cambio climático y salud mental: qué puedes hacer

Nuestros expertos proponen consejos prácticos para proteger la salud mental frente al clima:

  • Busca la luz, aunque no haya sol. Salir a la calle, aunque esté nublado, ayuda a regular tu estado de ánimo.
  • Mantente activo. En casa o fuera. El movimiento es un antídoto natural contra la apatía.
  • Cuida el descanso, especialmente en verano. Una ducha templada antes de dormir puede ayudarte a conciliar el sueño.
  • Hidrátate bien. Parece básico, pero es clave para el funcionamiento cerebral.
  • No te aísles. El contacto social protege tu salud mental más de lo que imaginas.
  • Reduce la sobreexposición a noticias. Informarte está bien, saturarte no.
  • Pide ayuda si lo necesitas. Como recuerdan los especialistas, acudir a un profesional es una forma de cuidarte.

Ahora que ya sabemos cómo influye el clima y los fenómenos extremos en la salud emocional, es el momento de cuidarse más que nunca. No podemos controlar el tiempo, pero podemos aprender a proteger la mente frente a estas situaciones ambientales.

Orientador de salud personal

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