Dormir mucho y seguir cansado: posibles causas y qué hacer
Pasar demasiado tiempo en la cama también puede ser una señal de un mal descanso. Te contamos lo que dice la ciencia
Llegan las vacaciones y, por fin, puedes hacer algo con lo que llevabas meses soñando: dormir sin tener que poner la alarma. El primer día duermes nueve horas. El segundo, diez. El tercero te regalas una siesta de campeonato.
Sin embargo, lejos de sentirte lleno de energía, te notas más lento, más espeso, y con la sensación de que podrías volver a acostarte en cualquier momento. ¿No se suponía que dormir más era precisamente lo que necesitabas?
La escena tiene más ciencia de la que parece. Aunque solemos hablar mucho de las consecuencias de dormir poco, no siempre ponemos el foco en el otro extremo: dormir demasiado también puede tener efectos negativos.
La doctora María del Carmen Gutiérrez Muñoz, coordinadora de la Unidad del sueño del Hospital Quirónsalud Córdoba
, lo resume con una idea muy clara: "Dormir más horas de las necesarias puede ser más incapacitante que no dormir lo suficiente".
Te contamos lo que dice la ciencia sobre pasarse de horas en la cama.
Dormir muchas horas no siempre es señal de buena salud
Solemos asociar un buen descanso con dormir muchas horas, pero la realidad es algo más compleja. De hecho, hay personas que duermen ocho, diez o incluso más horas y, aun así, siguen sintiéndose cansadas, con sueño o con una especie de niebla mental que no desaparece ni después del café de la mañana.
¿Por qué ocurre esto? Porque el problema no siempre está en la cantidad, sino en la calidad del sueño. Si el descanso nocturno está fragmentado, si hay despertares frecuentes o simplemente no está siendo lo reparador que debería, el cuerpo puede pasar muchas horas en la cama sin llegar a recuperarse realmente.
En otras palabras, puedes estar durmiendo mucho y, al mismo tiempo, descansando poco. Y esa combinación acaba pasando factura.
¿Por qué algunas personas duermen diez horas y siguen cansadas?
Detrás de esa somnolencia persistente puede haber una explicación médica.
Por un lado, la doctora explica que existen las llamadas hipersomnias de origen central, trastornos que provocan que una persona duerma más horas de las recomendadas y, aun así, no se sienta descansada. Según señala la especialista, estos pacientes no están "reparados" ni activos durante la vigilia y se encuentran sin energía durante el tiempo que permanecen despiertos. En algunos casos pueden llegar a dormir 16 o 17 horas al día y seguir sintiéndose agotados.
También existen personas que no padecen una hipersomnia de origen central, pero presentan una somnolencia diurna excesiva. Es decir, tienen sueño durante el día, pueden quedarse dormidas en situaciones poco apropiadas y mantienen una sensación constante de cansancio pese a haber dormido muchas horas.
Además, hay quienes duermen el tiempo recomendado para su edad y continúan teniendo sueño durante el día. En estos casos, la especialista explica que puede deberse a que "su estructura de sueño está alterada o porque haya durante el sueño algún factor que lo está fragmentando y que, por tanto, no sea reparador".
Por todo ello, no conviene pensar que alguien es simplemente muy dormilón por naturaleza. En muchos casos puede ser una señal de que el sueño nocturno no está siendo realmente reparador.
¿Por qué en vacaciones dormimos más y seguimos cansados?
El verano tiene algo de tramposo. Como aflojamos horarios, nos acostamos más tarde, nos levantamos sin reloj y a veces encadenamos noches largas con siestas generosas, podemos acabar durmiendo más horas de lo habitual. Pero eso no siempre equivale a dormir mejor.
A veces el cuerpo está cansado, sí. Pero otras veces lo que pasa es que el sueño ha perdido calidad, se ha vuelto irregular o está siendo fragmentado por algún motivo. Por eso alguien puede pensar: "He dormido un montón, así que debería estar como nuevo", y encontrarse justo en el estado contrario.
Es como dejar el móvil cargando toda la noche con un cable defectuoso. Ha estado enchufado durante horas, pero la batería nunca termina de cargarse del todo.

Duermo mucho y sigo cansado, ¿qué debo hacer?
La doctora Gutiérrez recomienda valorar primero si la persona está durmiendo menos de lo que necesita. Si no es así, lo siguiente es estudiar si el sueño nocturno es realmente reparador.
Para ello puede ser necesario realizar una evaluación médica para descartar alteraciones como apneas, movimientos de piernas u otros trastornos que fragmenten el descanso. Y, si todo eso se descarta, el especialista puede orientar el estudio hacia una posible hipersomnia central.
En resumen, si duermes muchas horas y sigues cansado, es conveniente acudir a la consulta de la Unidad del sueño para conocer sus causas.
Lo importante no es solo cuántas horas duermes
La National Sleep Foundation establece rangos de horas recomendadas según la edad, pero la doctora recuerda que no hay que obsesionarse con el reloj. Puede haber diferencias individuales y, en ocasiones, dormir algo más o algo menos también entra dentro de la normalidad.
Lo que de verdad marca la diferencia es cómo te encuentras al día siguiente. Si te levantas descansado, con energía y sin sueño continuo durante el día, probablemente tu descanso sea adecuado. Si no, aunque hayas pasado media vida en la cama, algo no va bien.
Al final, el sueño también tiene su pequeña ironía, a veces no se arregla durmiendo más, sino durmiendo mejor.

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