¿Por qué perdemos altura con los años? ¿Es osteoporosis?
Hacernos más bajitos puede ser parte del envejecimiento, pero también una pista de que nuestros huesos están perdiendo resistencia
¿Has notado que los pantalones te quedan un poco más largos que antes? ¿O que ahora mides algún centímetro menos que hace unos años? Aunque pueda sorprenderte, perder altura con la edad es algo habitual. Sin embargo, no siempre se debe al envejecimiento natural.
En ocasiones, esa pérdida de estatura puede ser una de las primeras señales de osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas.
Pero ¿cómo saber si simplemente nos estamos haciendo mayores o si nuestra columna intenta decirnos algo? Te contamos qué ocurre en nuestro cuerpo y cuáles son las señales que no deberías pasar por alto.
¿Por qué nos hacemos más bajitos al envejecer?
Aunque dejemos de crecer al llegar a la edad adulta, nuestra estatura no permanece necesariamente igual durante toda la vida. La columna vertebral también acusa el paso de los años.
Entre las vértebras tenemos unos pequeños amortiguadores, llamados discos intervertebrales, que ayudan a absorber los impactos y facilitan los movimientos. Con el envejecimiento, estos discos van perdiendo agua y elasticidad, por lo que pueden volverse más delgados.
¿El resultado? La columna puede perder algo de longitud y, nosotros, unos centímetros de estatura. A esto pueden sumarse los cambios posturales y la pérdida de fuerza muscular que algunas personas experimentan con la edad.
Hasta aquí, nada necesariamente preocupante. El problema aparece cuando la pérdida de altura es notable o se acompaña de otras señales, porque entonces puede haber algo más que el envejecimiento detrás.
¿Qué tiene que ver la osteoporosis con perder altura?
Para entenderlo, hay que fijarse en lo que ocurre dentro de nuestros huesos. Aunque parezcan estructuras rígidas e inalterables, están vivos y se renuevan continuamente.
Sin embargo, con la osteoporosis, ese equilibrio se altera y el hueso va perdiendo resistencia. Como explica el doctor Gaston Camino Willhuber, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica de Policlínica Gipuzkoa
, esta enfermedad supone un deterioro progresivo de la calidad y cantidad de masa ósea, lo que aumenta considerablemente el riesgo de fracturas.
¿Y qué ocurre en la columna? Que las vértebras debilitadas pueden sufrir pequeñas fracturas por compresión. Dicho de forma sencilla, una vértebra se aplasta y pierde parte de su altura.
Si esto sucede en varias vértebras, la persona puede perder estatura y desarrollar una postura cada vez más encorvada.
Lo curioso es que no siempre hace falta una caída aparatosa para que se produzcan.

Fracturas vertebrales que pueden pasar desapercibidas
Imagina que mueves un mueble, levantas una caja o tienes un ataque de tos. Son situaciones de lo más normales, ¿verdad?
Pues bien, cuando los huesos están muy debilitados por la osteoporosis, incluso estos esfuerzos cotidianos pueden desencadenar una fractura vertebral.
Así lo explica el doctor Camino, quien señala que, en los casos más graves, estas lesiones pueden aparecer incluso de manera espontánea.
Una de las mayores dificultades para detectarlas es que no todas las fracturas vertebrales provocan un dolor intenso. Algunas producen molestias que pueden confundirse con un dolor de espalda corriente y otras apenas causan síntomas. Como advierte el especialista, "lo preocupante es que esta enfermedad es silente, no produce dolor ni síntomas hasta que aparece una fractura".
Por eso, descubrir que hemos perdido varios centímetros de altura puede ser una pista importante, incluso aunque no recordemos habernos lesionado. De hecho, el doctor Juan Carlos Nieto González, especialista en Reumatología del Hospital Ruber Internacional
, incluye la pérdida gradual de estatura y la postura encorvada entre las posibles señales de advertencia de la osteoporosis.
¿Cuándo debes preocuparte si has perdido estatura?
Aunque perder algo de altura con los años no significa necesariamente que tengas osteoporosis, existen determinadas señales que conviene consultar con un especialista:
- Has perdido bastante altura o notas que sigues perdiéndola. Una disminución llamativa de estatura merece atención, aunque no tengas dolor.
- Te duele la espalda sin una causa clara. Sobre todo si el dolor aparece de repente después de un esfuerzo pequeño.
- Notas que tu espalda está cada vez más encorvada. Los cambios en la curvatura de la columna pueden estar relacionados con fracturas vertebrales.
- Has sufrido una fractura después de una caída leve o un pequeño golpe. Puede ser una señal de que tus huesos han perdido resistencia.
El doctor Luis Fernando de Vida Alcázar, también reumatólogo del Hospital Ruber Internacional
, recuerda que "la osteoporosis no causa dolor ni otros síntomas hasta que ocurre una fractura, lo que la hace especialmente peligrosa".
Por eso, si observas estas señales, es conveniente acudir al especialista para valorar si es necesario realizar pruebas como la densitometría ósea, que permite medir la densidad mineral de los huesos y ayuda a diagnosticar la osteoporosis. Si se sospecha una fractura vertebral, también pueden ser necesarias otras técnicas de imagen.
Cómo cuidar tus huesos para prevenir fracturas
Aunque no podemos detener el envejecimiento, sí podemos adoptar ciertos hábitos que ayudan a mantener nuestros huesos fuertes y disminuir el riesgo de fracturas relacionadas con la osteoporosis.
El doctor Nieto insiste en la importancia del ejercicio físico y una alimentación saludable.
Lo cierto es que el cuidado de los huesos es una tarea que debemos mantener a lo largo de la vida. Estas son algunas recomendaciones que merece la pena incorporar a nuestra rutina:
- Muévete y trabaja la fuerza muscular. Caminar, realizar ejercicios de resistencia y mantenerse activo ayuda a conservar la salud de los huesos. Lo importante es adaptar la actividad a tu condición física.
- No te olvides del calcio. Los lácteos, los pescados grasos y las verduras de hoja verde pueden ayudarte a cubrir tus necesidades de este mineral.
- Presta atención a la vitamina D. Es fundamental para absorber el calcio. Si existe riesgo de déficit, el médico puede valorar tus niveles y recomendar las medidas necesarias.
- Evita el tabaco y limita el alcohol. Ambos pueden perjudicar la salud ósea, especialmente cuando su consumo se mantiene en el tiempo.
- Conoce tus factores de riesgo. Si tienes antecedentes familiares de osteoporosis, has sufrido fracturas por fragilidad o tomas determinados medicamentos, conviene comentarlo con tu médico.
Además, recuerda que cuidar los huesos no consiste únicamente en evitar que pierdan resistencia. Prevenir las caídas también es fundamental, especialmente a medida que cumplimos años.
Como recuerda el doctor Villa, "con una nutrición adecuada, ejercicio regular y evitando el tabaco y el exceso de alcohol, deberíamos llegar a la edad madura con un capital óseo suficiente para afrontar los retos de la vida adulta".
Y ahora, vuelve a pensar en esos pantalones que parecen haberse alargado solos. Puede que no sea más que uno de los muchos cambios que acompañan al envejecimiento, pero también puede ser una buena ocasión para prestar atención a tu salud ósea.

Orientador de salud personal
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