No te sientes motivado en el trabajo. Aunque trabajas muchas horas, parece que no rindes lo suficiente. Tu humor varía como una montaña rusa. Y se ha instaurado en ti una sensación de agotamiento físico y mental que no te abandona ni el fin de semana. Todo esto podría estar indicando que sufres burnout o síndrome del trabajador quemado, un trastorno de salud mental con gran impacto en la vida social, personal y laboral.

La Organización Mundial de la Salud ya lo reconoce como una enfermedad profesional, y es que los datos no engañan: más del 60 % de la población activa ha experimentado alguna vez sus síntomas. El doctor Ibai Arregui Satrustegui, especialista en Psicología Clínica del Hospital Universitari General de CatalunyaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, advierte que sus efectos no se limitan al ámbito laboral: "Se filtra en todas las esferas de la vida, impactando en la salud mental y física de las personas".

En este artículo vamos a hablar de este fenómeno, sus señales de alerta y sus causas, y te ofrecemos pautas para no acabar quemado en el trabajo.

Síndrome del trabajador quemado o burnout

No se trata de un cansancio puntual o esa sensación de los lunes, que es cuando parece que cuesta un poco más madrugar. El burnout es la cronificación del estrés laboral, un proceso progresivo en el que la persona va perdiendo energía, motivación y su propia identidad profesional.

La doctora Rocío Roses Gómez, especialista en Psiquiatría del Hospital Universitari Sagrat CorEste enlace se abrirá en una ventana nueva y del Centre Mèdic l'Eixample Sagrat CorEste enlace se abrirá en una ventana nueva, añade que "la persona con burnout no solo está cansada; está emocionalmente agotada, se siente desconectada de su trabajo y percibe que su rendimiento ha caído". Esta enfermedad no solo te roba la energía, también la confianza.

Un hombre con gesto cansado en el trabajoUn hombre con gesto cansado en el trabajo

Cómo saber si tienes burnout

Cada persona puede manifestarlo de diferente forma. Pero, en líneas generales, existen las siguientes señales que avisan de que te estás quemando en el trabajo:

  • Agotamiento que no cede ni con el fin de semana. Te levantas ya cansado, da igual cuántas horas hayas dormido.
  • Desmotivación o desinterés. Antes disfrutabas con ciertos proyectos o compañeros, en cambio ahora todo te genera indiferencia o incluso irritación.
  • Cambios de humor. Con este síndrome, puedes notar que estás irritable o te muestras más cínico.
  • Bajo rendimiento. Te cuesta concentrarte, no puedes tomar decisiones fácilmente y sientes que rindes menos.
  • Molestias físicas y mentales. El burnout también se manifiesta en el cuerpo a través de dolores de cabeza, trastornos digestivos, insomnio o cambios en el apetito.
  • Alejamiento de compañeros, amigos y familia. Si tiendes a aislarte de los que te rodean, podría ser una señal de alerta de este agotamiento extremo y crónico. Recuerda que esta enfermedad no se queda en la oficina, sino que se cuela en todas las esferas de tu vida.
  • Sensación de fracaso o inutilidad persistente. Crees que nada te sale bien en el trabajo o que no eres capaz, aunque estés haciendo más horas.

La experta afirma que "no se trata de un mal día, sino de una situación sostenida en el tiempo que afecta la salud mental y física del trabajador". Y es que, a nivel psicológico, puede llegar a desencadenar depresión, ansiedad y absentismo en el trabajo.

¿Por qué nos quemamos con el trabajo? Las causas reales

El burnout no aparece de la noche a la mañana. Es la respuesta a entornos con altas exigencias sin recompensas ni reconocimiento para los trabajadores. Es decir, cuando das mucho y no recibes nada a cambio.

Quedarse hasta tarde, no desconectar en vacaciones o responder mensajes a las once de la noche… ¿te suena alguna de estas situaciones? Pues bien, la doctora deja claro que "el riesgo de agotamiento aumenta cuando se normaliza trabajar más horas de las pactadas, no se respetan los descansos o no se promueve un clima saludable entre compañeros y superiores".

Y si pensabas que teletrabajar puede evitar esta enfermedad de salud mental, lo cierto es que no. El hecho de tener la oficina en casa genera en algunos casos que no exista una frontera clara entre lo profesional y lo personal.

Cómo evitar el agotamiento laboral

El bienestar mental es esencial en el trabajo. Por eso, la doctora recuerda lo importante que es fomentar un entorno laboral sano, con comunicación abierta y objetivos realistas.

Otras medidas que te ayudarán a prevenir el agotamiento mental y físico son:

  1. Pon límites entre lo laboral y lo personal. Apaga el ordenador a una hora razonable y desactiva las notificaciones laborales fuera de tu jornada. Lo primero es tu bienestar.
  2. Prioriza las tareas y evita improvisar. De esta manera puedes disminuir la sensación de desbordamiento. No todo es urgente, aunque todo lo parezca.
  3. Respeta las pausas mientras estás trabajando. Es bueno levantarse de la silla de vez en cuando, moverse y despejarse.
  4. Puedes decir que no. Admitamos que no puedes asumir todas las tareas, y si lo intentas, existe un mayor riesgo de desarrollar este agotamiento extremo.
  5. Cuida la relación con las personas que te rodean. Tus compañeros, amigos y familia son parte de tu escudo frente al estrés.
  6. Mantén hábitos saludables en tu día a día. El ejercicio regular, el sueño de calidad y una alimentación equilibrada ayudan a cuidar tu salud física y mental. No los pospongas.
  7. Pide ayuda sin esperar a los efectos más graves. Es conveniente acudir a la consulta de Psicología Clínica o Psiquiatría para valorar cada caso y ofrecer el tratamiento más adecuado para recuperar el bienestar. La psicología online permite evaluar tu situación por un especialista y realizar la terapia de salud mental sin salir de casaEste enlace se abrirá en una ventana nueva.

En definitiva, el síndrome del trabajador quemado o burnout no significa que seas débil o que no te hayas esforzado lo suficiente. En realidad es la respuesta lógica de un ser humano ante condiciones que superan sus recursos durante demasiado tiempo. "Hay que reconocer que no poder con todo no es un fracaso: es un primer paso hacia el autocuidado y la recuperación", subraya la experta. Y ese paso, aunque cueste darlo, es el más valioso que puedes dar.

Orientador de salud personal

Orientador de salud personal

¿Necesitas más información sobre esta prueba o tratamiento? Tengas o no seguro médico, nuestros equipo de expertos de Quirónsalud te ayudarán de forma gratuita.

Etiquetas