¿Te ha pasado alguna vez? Estás en un momento de desconexión, tienes ganas, todo fluye… y, cuando termina la relación sexual, en vez de quedarte con una sonrisa, aparece el fastidio: dolor, presión en la pelvis, escozor o una molestia rara que no sabes muy bien cómo explicar. No eres la única. Y, sobre todo, no tienes por qué normalizarlo.

Disfrutar del sexo y sentir dolor después no deberían ir de la mano. A veces la causa es algo puntual y fácil de resolver. Otras, en cambio, tu cuerpo te está dando una pista importante. Afortunadamente, cuanto antes entiendas qué pasa, antes podrás ponerle remedio.

Cuando la molestia se localiza en la vagina

No todos los dolores después del sexo son iguales. Lo primero que suelen querer saber los especialistas es dónde notas exactamente la molestia.

Si el dolor se localiza más bien en la vagina o en la vulva, las causas más habituales suelen estar relacionadas con irritación, sequedad o infecciones. Te contamos las más frecuentes:

Falta de lubricación

Uno de los problemas sexuales más comunes en la cama es la sequedad vaginal. Y no significa que no te apetezca o que "no estés lo suficientemente excitada". A veces influyen el estrés, el cansancio, los cambios hormonales o simplemente una etapa en la que el cuerpo no acompaña como te gustaría.

Dolor después de tener sexo: las causas más frecuentesDolor después de tener sexo: las causas más frecuentes

En la menopausia, además, es muy común notar sequedad vaginal, ardor o escozor durante y después de las relaciones sexuales. Si este problema no se trata, puede mantenerse en el tiempo y hacer que cada encuentro se viva con tensión en lugar de disfrute.

Como señala el doctor Miguel Ángel Jiménez Ortuño, jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitari Sagrat CorEste enlace se abrirá en una ventana nueva, cuando la relación se asocia de forma repetida al dolor, muchas mujeres acaban evitando la intimidad como mecanismo de protección.

Infecciones más frecuentes en verano

El verano tiene muchas cosas buenas, pero también una pequeña trampa para la zona íntima: calor, humedad, bikini mojado, baños en la piscina o en la playa y más horas fuera de casa.

Todo eso puede favorecer algunas infecciones vaginales, como la candidiasis, que es una de las más comunes. Puede provocar picor, irritación, enrojecimiento, flujo alterado y esa sensación de ardor que hace que el sexo resulte incómodo o directamente doloroso.

El doctor Jiménez explica que el aumento de humedad facilita que los hongos se desarrollen en la vagina, un entorno especialmente favorable para su crecimiento. Si además notas escozor al orinar o molestias que no se van, lo mejor es consultar al especialista.

Irritaciones o alergias

A veces el problema no está en el sexo en sí, sino en algo que se ha usado durante la relación.

Los preservativos de látex, algunos lubricantes, geles íntimos o incluso productos de higiene pueden provocar pequeñas reacciones que terminan en picor, escozor o inflamación. Y claro, con la zona sensible, cualquier roce posterior se nota el doble.

Vaginismo

Hay mujeres que sienten un dolor intenso durante el sexo porque los músculos que rodean la vagina se contraen de forma involuntaria. La sensación, explicada por muchas pacientes, es como si hubiera una pared que bloquea la penetración.

Según el doctor Jiménez, el vaginismo es una respuesta automática del cuerpo en la que pueden intervenir factores físicos, emocionales y psicológicos. No es un "capricho" del cuerpo ni algo que se deba aguantar en silencio. "Merece atención, escucha y tratamiento profesional", subraya.

Cuando el dolor afecta más al abdomen durante el sexo

Si la molestia se nota en la pelvis, en el bajo vientre o como un dolor que parece venir "por dentro", las causas pueden ser otras:

Endometriosis

Esta enfermedad ginecológica aparece cuando el tejido endometrial crece fuera del útero. Esto puede provocar dolor pélvico crónico, menstruaciones muy dolorosas y molestias durante o después de las relaciones sexuales.

A veces también se acompaña de reglas abundantes, dolor al orinar o malestar intestinal. No siempre se detecta a la primera, a menudo cuesta diagnosticarla y precisamente por eso conviene tenerla en cuenta y acudir al especialista si el dolor se repite.

Enfermedades de transmisión sexual

Infecciones como la clamidia o la gonorrea también pueden provocar dolor abdominal, inflamación y relaciones sexuales dolorosas.

Si el dolor aparece junto con cambios en el flujo vaginal, escozor al orinar o sangrado fuera de la menstruación, no conviene dejarlo pasar.

Problemas en el suelo pélvico

El suelo pélvico es un grupo de músculos que sostiene órganos como la vejiga, el útero y el recto. También participa en algo que muchas veces no se menciona lo suficiente: el placer y la comodidad durante el sexo.

Cuando está demasiado tenso, debilitado o dañado, puede aparecer dolor pélvico, dificultad para alcanzar el orgasmo o molestias durante las relaciones sexuales.

La doctora Solanye Navas Domínguez, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud MurciaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, recuerda que el dolor pélvico crónico puede empeorar durante el sexo, e incluso se puede experimentar una pérdida del deseo sexual. Afortunadamente, existen opciones como los ejercicios de Kegel o el biofeedback, que ayudan a mejorar la musculatura y recuperar el bienestar.

Miomas o quistes ováricos

Estos tumores benignos son muy frecuentes en mujeres en edad fértil. Aunque en la mayoría de las ocasiones no generan síntomas, pueden llegar a influir en la vida sexual de muchas mujeres. De hecho, dependiendo del tamaño y la localización, pueden causar una presión permanente en la pelvis y dolor de piernas y de espalda.

En cuanto al impacto de los miomas en el sexo, el doctor Julio Álvarez Bernardi, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Ruber InternacionalEste enlace se abrirá en una ventana nueva, advierte que también pueden llegar a provocar dispareunia, es decir, dolor durante las relaciones sexuales.

La causa menos conocida del dolor después del sexo: las varices pélvicas

Aquí entra una de esas causas que muchas mujeres no sospechan y que, sin embargo, puede explicar un dolor después del sexo que se repite una y otra vez: la insuficiencia venosa pélvica, también conocida como varices pélvicas.

El doctor Pablo Gallo González, jefe del servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Ruber InternacionalEste enlace se abrirá en una ventana nueva, afirma que esta alteración ocurre cuando las venas intrapélvicas se dilatan y permiten que la sangre se acumule, lo que genera dolor, pesadez y otras molestias en la pelvis y en las piernas.

Y justo aquí tenemos una pista muy importante: una de las señales más características es precisamente el dolor que aparece al terminar las relaciones sexuales. Muchas mujeres lo describen como una presión profunda en la pelvis o en el bajo vientre que puede durar horas. También suele acompañarse de dolor pélvico persistente, pesadez en las piernas, molestias lumbares o varices en la vulva, los glúteos o la parte interna de los muslos.

Preguntas frecuentes sobre el dolor después de las relaciones sexuales

¿Y qué suelen consultar las mujeres con este problema?

¿Es normal sentir dolor después del sexo?

No debería considerarse normal si ocurre de forma habitual. Una molestia puntual puede deberse a la intensidad de la relación, a una falta de lubricación o a una irritación pasajera. Sin embargo, si el dolor se repite, aparece con frecuencia o afecta a tu vida sexual, conviene consultar con un especialista para identificar la causa.

¿Cuánto tiempo puede durar el dolor después de una relación sexual?

Depende del origen. Algunas molestias leves desaparecen en pocos minutos o unas horas. En cambio, cuando existe una infección, endometriosis, problemas del suelo pélvico o insuficiencia venosa pélvica, el dolor puede prolongarse durante horas o incluso varios días.

¿La falta de lubricación puede causar dolor después del sexo?

. Es una de las causas más frecuentes. La fricción excesiva puede provocar pequeñas irritaciones en la mucosa vaginal y generar escozor, ardor o sensibilidad durante varias horas después de la relación.

¿La menopausia puede hacer que las relaciones sexuales sean dolorosas?

. La disminución de estrógenos favorece la sequedad vaginal y la pérdida de elasticidad de los tejidos, lo que puede causar molestias tanto durante como después de las relaciones sexuales. Afortunadamente, existen tratamientos que ayudan a mejorar estos síntomas.

¿Las varices pélvicas pueden provocar dolor después del sexo?

. De hecho, uno de los síntomas más característicos de la insuficiencia venosa pélvica es la aparición de dolor o sensación de presión en la pelvis tras las relaciones sexuales. También puede acompañarse de pesadez en las piernas, molestias lumbares o dolor pélvico persistente.

¿Cuándo debería pedir cita con el ginecólogo?

Es recomendable consultar cuando el dolor aparece de forma repetida, empeora con el tiempo, interfiere en tu vida sexual o se acompaña de otros síntomas como sangrado, flujo vaginal alterado, fiebre, dolor pélvico persistente o molestias al orinar.

El sexo puede ser divertido, intenso, romántico, improvisado, deseado o de esos que te pillan por sorpresa en pleno verano. Pero lo que no debería ser es una experiencia que termine siempre en dolor.

La mejor forma de cuidar tu bienestar sexual es escucharte y consultar cuando algo no encaja.

Orientador de salud personal

Orientador de salud personal

¿Necesitas más información sobre esta prueba o tratamiento? Tengas o no seguro médico, nuestros equipo de expertos de Quirónsalud te ayudarán de forma gratuita.

Etiquetas