En verano, ¿te has sentido alguna vez mareado, sin fuerzas o con la sensación de que el calor te estaba pasando factura? Cuando las temperaturas suben, nuestro organismo hace todo lo posible por mantenerse fresco. Sin embargo, a veces esos mecanismos dejan de funcionar correctamente.

Las olas de calor son cada vez más frecuentes y, con ellas, también aumentan las consultas médicas relacionadas con las altas temperaturas. De hecho, el golpe de calor es una de las patologías que más se atienden en los servicios de Urgencias durante la época estival.

Pero ¿sabrías reconocer las señales de alarma? Y, lo más importante, ¿sabes cómo actuar si alguien está sufriendo un golpe de calor?

Golpe de calor: una emergencia médica que no conviene subestimar

Aunque solemos asociarlo a largas jornadas de playa o a un día de sol abrasador, el golpe de calor también puede aparecer en situaciones mucho más cotidianas. Una caminata bajo altas temperaturas, una sesión de ejercicio físico intensa, pasar varias horas en un lugar mal ventilado o simplemente no beber suficiente agua pueden favorecer su aparición. Y sí, esa cerveza helada que parece tan apetecible cuando aprieta el calor tampoco hidrata tanto como pensamos.

Lo más importante es entender que el golpe de calor no suele aparecer de repente. En la mayoría de los casos, el organismo va enviando señales de advertencia antes de llegar a una situación de riesgo.

"Un golpe de calor se produce cuando el cuerpo pierde su capacidad de regular la temperatura interna, provocando un aumento excesivo y peligroso", explica el doctor Ariel Balceda, coordinador del servicio de Urgencias del Hospital El PilarEste enlace se abrirá en una ventana nueva.

Según el especialista, el calor extremo, la exposición prolongada al sol o permanecer en espacios cerrados y mal ventilados pueden dificultar que el cuerpo se enfríe adecuadamente a través del sudor.

Aunque el golpe de calor puede afectar a cualquier persona, los niños pequeños, los adultos mayores y las personas con enfermedades cardiovasculares, obesidad o determinados trastornos crónicos son especialmente vulnerables.

Estrés por calor, agotamiento por calor y golpe de calor: no son lo mismo

Cuando hablamos de los efectos de las altas temperaturas solemos utilizar los mismos términos para describir situaciones muy diferentes. Sin embargo, existe una diferencia importante entre sentirse agotado por las altas temperaturas y sufrir un auténtico golpe de calor.

El primer escalón suele ser el llamado estrés por calor. En esta fase aparece una sensación de agotamiento físico y mental. Cuesta más concentrarse, nos sentimos más cansados y parece que cualquier tarea requiere un esfuerzo extra.

Si la exposición al calor continúa, puede aparecer el agotamiento por calor, que es la fase previa al golpe de calor. Aquí ya son habituales síntomas como debilidad, dolor de cabeza, mareos, malestar general o una temperatura corporal más elevada de lo normal.

El golpe de calor representa el último escalón y también el más peligroso. En ese momento, el organismo pierde la capacidad de controlar su temperatura y necesita atención médica urgente.

Mujer con síntomas de golpe de calorMujer con síntomas de golpe de calor

Síntomas de alarma de un golpe de calor

El golpe de calor rara vez aparece sin previo aviso. Por eso resulta tan importante reconocer sus síntomas cuanto antes.

Las personas que lo están sufriendo suelen presentar varios de estos signos de alerta:

  • Temperatura corporal superior a 40 ºC.
  • Piel muy caliente, enrojecida y seca.
  • Pulso acelerado.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Mareos o sensación de desmayo.
  • Náuseas y vómitos.
  • Confusión o desorientación.
  • Respiración rápida y superficial.

Cuando aparecen alteraciones neurológicas, como somnolencia, pérdida de conciencia o comportamientos extraños, la situación debe considerarse especialmente grave.

La doctora Mara Karaim, jefa del mismo servicio hospitalario, advierte que "un golpe de calor puede evolucionar rápidamente y llevar a complicaciones graves como daño cerebral, fallo orgánico e incluso la muerte".

¿Cuándo es peligroso un golpe de calor?

Muchas personas se preguntan cuándo deja de ser un simple malestar provocado por el calor para convertirse en una emergencia.

La respuesta es clara: en cuanto aparecen síntomas compatibles con un golpe de calor hay que actuar.

El riesgo aumenta especialmente cuando la temperatura supera los 40 ºC o cuando la persona empieza a mostrarse desorientada, confundida o presenta alteraciones del comportamiento.

Cuanto más tiempo permanezca el organismo sobrecalentado, mayores serán las probabilidades de que se produzcan daños en órganos vitales como el cerebro, los riñones, el hígado o los pulmones.

¿Cuándo acudir a Urgencias por golpe de calor?

No conviene esperar a ver si los síntomas desaparecen por sí solos. Es necesario llamar al 112 o acudir a Urgencias cuando aparece cualquiera de estas situaciones:

  • Temperatura corporal muy elevada.
  • Confusión o desorientación.
  • Pérdida de conocimiento.
  • Convulsiones.
  • Dificultad para respirar.
  • Empeoramiento rápido de los síntomas.
  • Imposibilidad para beber líquidos.

"Si una persona presenta síntomas de estar padeciendo un golpe de calor, es fundamental intervenir de inmediato. Cada segundo cuenta", subraya el doctor.

Cuáles son los primeros auxilios en caso de golpe de calor

Mientras los servicios de emergencia llegan al lugar, algunas medidas pueden ayudar a reducir la temperatura corporal.

Lo primero es trasladar a la persona a una zona fresca, con sombra o aire acondicionado. Después conviene retirar el exceso de ropa y favorecer el enfriamiento mediante paños húmedos o agua pulverizada sobre la piel.

Si la persona está consciente y puede tragar con normalidad, pequeños sorbos de agua pueden ayudar a combatir la deshidratación.

Eso sí, conviene evitar algunos errores frecuentes. "Es importante enfriar al afectado de forma progresiva; nunca debemos sumergirlo en agua fría, ya que una bajada brusca de temperatura podría provocar un colapso en su sistema circulatorio", advierte el doctor.

Tampoco deben administrarse medicamentos para bajar la fiebre, ya que no resultan eficaces en estos casos.

¿Cuánto tiempo duran los síntomas de un golpe de calor?

La duración de los síntomas depende de la gravedad del episodio y de la rapidez con la que se haya iniciado el tratamiento.

En los casos más leves, la recuperación puede producirse en cuestión de horas tras la hidratación y el enfriamiento adecuados. Sin embargo, cuando se trata de un golpe de calor grave, la sensación de debilidad, cansancio o falta de energía puede prolongarse durante varios días e incluso semanas.

Por este motivo, los especialistas recomiendan realizar seguimiento médico después del episodio, especialmente en personas mayores o con enfermedades previas.

La prevención en verano sigue siendo la mejor herramienta

Cuando el termómetro supera los 35 grados, la mejor estrategia sigue siendo evitar que el problema llegue a producirse.

Entre las medidas más útiles se incluyen mantener una buena hidratación, buscar la sombra durante las horas centrales del día, utilizar ropa ligera y transpirable o adaptar la actividad física a las temperaturas.

Y un último consejo: no esperes a tener sed para beber agua. Cuando aparece, el organismo ya ha comenzado a deshidratarse.

El golpe de calor puede convertirse en una emergencia médica grave, pero en la mayoría de los casos es una situación prevenible. Y cuando el cuerpo empieza a enviar señales de alerta, actuar rápido sigue siendo la mejor forma de proteger nuestra salud y la de quienes nos rodean.

Orientador de salud personal

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