El verano invita a relajarse, viajar, cambiar rutinas y disfrutar de más tiempo al aire libre. Pero a menudo ignoramos el esfuerzo añadido que suponen las altas temperaturas para el organismo.

La deshidratación, las bajadas de tensión o el aumento del riesgo de trombos son algunos de los problemas más frecuentes en esta época del año, incluso en personas sin enfermedades previas.

Para entender cómo influye el calor en el corazón y qué medidas ayudan a prevenir complicaciones, hablamos con la doctora Antonela Costa Varsi, especialista en Cardiología del Centro Médico Teknon,Este enlace se abrirá en una ventana nueva quien comparte las claves para disfrutar del verano con seguridad y evitar sustos cardiovasculares.

Por qué el calor puede afectar tanto a la salud cardiovascular

Es una época muy desafiante. Las altas temperaturas favorecen la pérdida de líquidos y una mayor sudoración, lo que puede provocar deshidratación.

Además, en situaciones de calor extremo puede producirse una mayor concentración de la sangre, lo que llamamos hemoconcentración, y aumentar el riesgo de episodios tromboembólicos. Durante las olas de calor, estos problemas se convierten en una de las principales causas de mortalidad asociada al verano.

Población más vulnerable frente a las altas temperaturas

Aunque el calor afecta a cualquier persona, hay grupos especialmente vulnerables en esta época del año:

  • Personas con hipertensión arterial
  • Pacientes con insuficiencia cardíaca
  • Personas diabéticas
  • Adultos mayores
  • Niños
  • Pacientes que toman diuréticos

También quienes tienen antecedentes cardiovasculares o factores de riesgo deben prestar especial atención a la hidratación y a los cambios de rutina típicos del verano.

El error más común en vacaciones para el corazón

Uno de los más habituales es relajar demasiado las rutinas. Con los viajes y los cambios de horarios aparecen olvidos en la toma de medicación o excesos alimentarios que pueden descompensar enfermedades ya controladas.

Por eso recomiendo programar alarmas para recordar la toma de la medicación. Además, antes de viajar, es importante revisar que se llevan todos los tratamientos necesarios para las vacaciones.

Y, cuando estamos disfrutando de las vacaciones, hay que evitar los excesos de alcohol y comidas copiosas, sobre todo en personas con diabetes, hipertensión o insuficiencia cardíaca.

La deshidratación es uno de los grandes riesgos del verano

, y muchas veces no se identifica hasta que ya está avanzada. Los signos de alerta de una deshidratación son:

  • Sed intensa
  • Orina más oscura y escasa
  • Fatiga
  • Mareos
  • Náuseas
  • Confusión

En personas mayores esto es especialmente importante porque muchas veces la sensación de sed aparece tarde.

Cómo mantener una hidratación adecuada en verano

Lo ideal es mantener una ingesta regular de líquidos durante todo el día, incluso aunque no se tenga sed. La recomendación general es beber entre 2 y 3 litros de agua a diario en verano, especialmente si hace mucho calor o se realiza ejercicio físico.

Otra manera de hidratarse es mediante el consumo de frutas y verduras, que son ricas en agua. Y, para quienes suelen olvidarse, puede ser útil poner alarmas o usar aplicaciones del móvil que ayudan a recordarlo.

¿Se puede seguir haciendo ejercicio cuando hace calor?

, y, de hecho, es recomendable mantenerse activo, pero adaptando los horarios. Lo mejor es practicar ejercicio a primera hora de la mañana o al final del día, evitando la franja horaria de más calor.

Además, si durante el ejercicio aparecen síntomas como dolor torácico u otras molestias, es importante detener la actividad y consultar con un médico.

Un hombre con dolor en el pecho

Por qué los viajes largos aumentan el riesgo de trombos

Porque la inmovilidad prolongada favorece la formación de coágulos, especialmente en las piernas. Esto es lo que conocemos como "síndrome del viajero".

La probabilidad de trombosis aumenta en personas con factores de riesgo como:

  • Obesidad
  • Embarazo
  • Consumo de tabaco o de bebidas alcohólicas
  • Enfermedades cardíacas, neurológicas o respiratorias
  • Cáncer
  • Predisposición genética
  • Uso de anticonceptivos orales

Si el viaje dura más de 4 horas, ¿cómo se puede prevenir la trombosis?

Recomiendo seguir las siguientes precauciones:

  • Hidratarse correctamente
  • No consumir alcohol
  • Moderar la cafeína
  • Levantarse y caminar cada dos o tres horas
  • Mover y estirar las piernas durante el trayecto
  • No utilizar ropa demasiado ajustada

En personas con alto riesgo de trombosis, puede ser necesario utilizar medias de compresión o medicación preventiva, siempre bajo indicación del especialista.

Preguntas frecuentes sobre salud cardiovascular y calor

¿Quién tiene más riesgo de deshidratarse en verano?

Niños, adultos mayores y personas que toman diuréticos o tienen enfermedades cardiovasculares.

¿Es peligroso hacer deporte con mucho calor?

Puede serlo si se practica en las horas centrales del día o sin una hidratación adecuada.

¿Los viajes largos aumentan el riesgo cardiovascular?

Sí, especialmente por el riesgo de trombosis asociado a la inmovilidad prolongada.

¿Cuándo se debe consultar con un especialista?

Si aparecen molestias o dolor en el pecho mientras se realiza ejercicio, u otros síntomas de deshidratación como mareos o desorientación.

Orientador de salud personal

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