Las vacaciones suelen asociarse con descanso, desconexión y bienestar. Sin embargo, no siempre resulta fácil dejar atrás las preocupaciones, el ritmo acelerado del trabajo o la sensación de tener que aprovechar cada minuto libre. En un mundo hiperconectado, donde los mensajes y las notificaciones nos acompañan a todas partes, surge una pregunta cada vez más frecuente: ¿sabemos realmente descansar?

Para responderla, hablamos con Francisco Gerecitano Lozano, psicólogo general sanitario de Hospital Quirónsalud Digital, quien propone una reflexión diferente sobre las vacaciones: más que desconectar de todo, se trata de reconectar con lo verdaderamente importante.

¿Es posible desconectar por completo durante las vacaciones?

Sería una tarea casi imposible, dado que el resto del año lo pasamos trabajando y sabemos que debemos volver tarde o temprano. Tampoco es necesario que esa parte de nuestra vida quede completamente enterrada, solo en pausa.

Lo verdaderamente importante es el establecimiento de unos límites que nos permitan disfrutar sin interrupciones reales (correos, llamadas…). Sin embargo, es normal que nuestros pensamientos revisiten tareas inacabadas, conversaciones pendientes, proyectos futuros… Y ahí debemos tratar de hacer un pacto con nosotros mismos para poder dedicarle tiempo a lo que toca durante las vacaciones: a nosotros mismos y nuestros seres queridos. Todo lo demás puede esperar.

¿Por qué a veces cuesta tanto descansar, incluso durante las vacaciones?

El hábito está muy establecido por cómo vivimos el resto del año. Además, una parte de nuestra identidad está definida por nuestra faceta laboral. A esto se suma que hoy vivimos hiperconectados gracias a las tecnologías. Y cambiar esa dinámica es difícil, igual que lo sería modificar cualquier otro hábito consolidado en menos de 20 días.

Dos amigas riendo en la playa

¿Qué significa descansar psicológicamente?

No se trata de no hacer nada o de dejar de trabajar, que suele ser la definición más intuitiva. El descanso psicológico implica más bien una regulación de nuestra actividad mental y emocional:

  • Reducir la carga mental, es decir, la que supone resolver problemas y planificar constantemente el día a día.
  • Reducir la carga emocional, permitiéndonos soltar preocupaciones y relajar nuestro sistema nervioso.

Además, conviene tener en cuenta que muchos hábitos que parecen descanso no lo son del todo, como:

  • Hacer scroll infinito en las redes sociales.
  • Ver series sin parar.
  • Realizar actividades que sentimos como una obligación, aunque formen parte del ocio.

¿Cómo podemos aprovechar mejor las vacaciones para reducir el estrés?

Cada persona tiene una forma distinta de descansar. Para algunos un crucero puede ser un bálsamo para la salud mental, mientras que para otros es una situación estresante.

Es importante liberarnos de las imposiciones sociales y de las expectativas sobre cómo deben ser las vacaciones, y empezar a pensar en nuestras propias necesidades.

Como comentaba antes, lo importante es que realicemos actividades que nos permitan autorregularnos, tanto física como psicológicamente. A algunas personas les servirá el deporte; a otras, los libros… ¡o ambas! Se trata de conocerte a ti mismo en un contexto sin obligaciones y encontrar ahí el bienestar.

Diez claves para unas vacaciones más tranquilas

1. Identifica qué es para ti el descanso

Rebaja exigencias y expectativas y piensa en qué necesitas realmente en este momento, qué te permitiría desconectar y disfrutar sin estrés.

2. Cambia tu relación con la tecnología

En ocasiones, el uso de las tecnologías de forma compulsiva nos impide disfrutar de actividades más reforzantes y conectar con el entorno y las personas.

3. Elige bien con quién compartir tu tiempo

Tus vacaciones serán mejores si te rodeas de personas con responsabilidad emocional, con las que puedas bajar la guardia. Y, del mismo modo, devuélveles ese favor comportándote también a la altura.

4. No planifiques día a día

Permítete ser espontáneo y hacer lo que te apetezca en cada momento. La rigidez y las imposiciones dificultan la desconexión y el autocuidado

5. Encuentra el equilibrio

Si realizas demasiadas actividades exigentes, tanto a nivel psicológico como físico, estarás impidiendo la autorregulación. Pero ocurrirá lo mismo ocurrirá si optas por la monotonía y por un exceso de inactividad.

6. Pasa tiempo de calidad con los demás

Dedica atención plena a una persona o actividad sin distracciones, como solo puedes hacerlo cuando no hay prisa ni obligaciones.

7. Un cambio de aires

No hace falta viajar lejos ni todo el tiempo, pero permítete salir de tu zona de confort y organiza planes que te permitan cambiar de contexto, lugar y compañías.

8. Diviértete sin prejuicios

Haz todas esas cosas que te gustaría hacer en tu vida diaria, pero que nunca haces por no disponer de tiempo o de compañía. Juegos de mesa, fiestas, videojuegos, deportes, escapadas son solo algunos ejemplos.

9. Dedica tiempo a tus hobbies

Las vacaciones son el momento perfecto para dedicarle tiempo a esas aficiones que te llenan y te reportan bienestar y autoestima. Música, literatura, pintura, manualidades, cocina… Quizá sea el momento de retomar ese hábito.

10. Mantente en movimiento

Evita la inactividad y las horas interminables en el sofá o en la cama. No está mal ver una serie o echarte alguna siesta, pero hacerlo en exceso contribuye a la desregulación emocional y al estrés.

¿Qué papel tiene la conexión con uno mismo durante las vacaciones?

En general, debemos ser capaces de escuchar a nuestro cuerpo y nuestra cabeza a diario si queremos conseguir una salud mental robusta. Pero es especialmente importante durante las vacaciones, cuando ya no existen tantas distracciones diarias y nos vemos frente a frente con nuestros propios pensamientos.

Es el momento perfecto para reflexionar sobre quiénes somos, quiénes queremos ser, y dejar que esas ideas para las que no hemos tenido tiempo tengan por fin un espacio donde ser observadas y tenidas en cuenta.

Preguntas frecuentes sobre descanso y vacaciones

¿Es malo no hacer nada durante las vacaciones?

No es malo si es lo que necesitas. Escucha a tu cuerpo deja que descanse como te lo pida él mismo.

¿Hay que desconectar completamente del móvil?

El móvil es una herramienta, si la usamos con inteligencia nos puede ayudar a mantenernos conectados e informados. De lo contrario, puede suponer una fuente de malestar.

¿Viajar es imprescindible para descansar?

No. Quedarse en casa y disfrutar del tiempo libre y actividades sencillas puede ser igual de reparador.

¿Por qué a veces volvemos más cansados de las vacaciones?

Puede deberse a un exceso de planes y autoexigencia, a una mala gestión del tiempo libre, o a una mala relación con el trabajo que no permita desconectar lo suficiente.

¿Qué puedo hacer si me cuesta desconectar del trabajo?

Si no consigues establecer límites de forma satisfactoria o gestionar los pensamientos sobre el trabajo durante las vacaciones, puedes pedir ayuda de profesionales de la salud mental. En el Hospital Digital disponemos de profesionales formadosEste enlace se abrirá en una ventana nueva para brindarte herramientas y un espacio seguro donde crecer y aprender a gestionar mejor tus pensamientos y emociones.

Orientador de salud personal

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